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martes, 17 de febrero de 2026

La credibilidad operativa: la variable invisible que decide el valor del barril de petróleo venezolano (PADD III)

 

La credibilidad operativa: la variable invisible que decide el valor del barril de petróleo venezolano (PADD III)

Por qué el debate sobre reservas, sanciones o transición energética está mal planteado

El debate petrolero latinoamericano suele moverse entre dos extremos:

  • “Venezuela tiene las mayores reservas del mundo”

  • “La transición energética volverá irrelevante al petróleo pesado”

Ambos argumentos suenan profundos.
Ambos son, en realidad, secundarios.

El mercado petrolero del 2026 no está decidiendo entre reservas y transición energética.

Está decidiendo algo mucho más simple:

si un barril puede entrar de forma confiable dentro de un sistema industrial.


El error conceptual: creer que el petróleo compite globalmente

Un barril de petróleo no compite en el mundo.

Compite dentro de una refinería.

Esto es crucial.

El petróleo pesado venezolano —Merey 16, Hamaca, Boscán— no compite contra Brent, ni contra shale oil, ni contra la geopolítica.
Compite contra:

  • Western Canadian Select (WCS)

  • Maya mexicano

  • Arab Heavy

Pero aún más importante:

compite dentro de configuraciones específicas de refinación profunda (deep conversion).

El verdadero mercado del crudo venezolano no es “el mercado mundial”.
Es el sistema de refinerías complejas del Golfo de México (PADD III), diseñadas literalmente para procesar crudos pesados y con alto contenido de azufre .

Y allí aparece la variable decisiva.


El verdadero problema de la Faja del Orinoco

No es el lifting cost.
No es el CAPEX.
No es el carbono.

Es la pérdida de previsibilidad industrial.

Una refinería no compra petróleo; compra un insumo industrial.
Y un insumo industrial necesita tres cosas:

  1. Calidad conocida

  2. Entrega confiable

  3. Continuidad operacional

Cuando cualquiera de esas falla, el refinador no descuenta calidad.

Descuenta riesgo.

Y el riesgo en refinación se paga con lo único que existe en el mercado físico:

descuentos estructurales.

Por eso el diferencial del crudo venezolano no refleja solo API, azufre o metales.

Refleja incertidumbre operacional.


Por qué Canadá gana

Western Canadian Select no es mejor crudo.

Es mejor sistema.

Canadá resolvió tres problemas que Venezuela no:

  • oleoductos integrados

  • mezcla estable

  • suministro constante

Para una refinería del Golfo, eso significa algo extremadamente valioso:

optimización de la corrida.

Una refinería compleja funciona como una planta química continua.
Cuando el feedstock cambia inesperadamente:

  • sube el coke

  • se desbalancea el hidrotratamiento

  • baja el rendimiento de destilados medios

  • aumenta el downtime

Y ese costo es gigantesco.

Por eso el mercado premia la confiabilidad, no la geología.


La ilusión del volumen

Se habla de volver a 3 millones de barriles diarios.

Pero hay un problema técnico.

Un aumento de producción no aumenta automáticamente el valor del barril.

Puede incluso reducirlo.

Si el sistema:

  • eléctrico es inestable

  • los mejoradores operan intermitentemente

  • el blending depende de diluyentes importados

  • la logística marítima es volátil

el refinador no ve volumen.

Ve riesgo operacional creciente.

Y entonces ocurre algo contraintuitivo:

Más reservas pueden significar menos valor económico.


Entonces… ¿transición energética?

Aquí aparece el punto central.

La transición energética no elimina al petróleo pesado.

Lo vuelve más exigente.

En un mundo de $60 WTI, los barriles que sobreviven no son los más abundantes, ni los más baratos en el subsuelo.

Son los más predecibles en refinación.

El mercado energético no está penalizando al petróleo.

Está penalizando la incertidumbre industrial.


La variable que nadie discute: credibilidad operativa

La Faja del Orinoco no es un problema geológico.

Es un problema de sistema.

Mientras:

  • la red eléctrica afecte la producción

  • los mejoradores operen como mezcladoras

  • el blending dependa de diluyentes caros

  • la calidad no sea consistente

el refinador no puede optimizar su programación lineal.

Y cuando un refinador no puede optimizar, ajusta el precio.

No por política.

Por ingeniería económica.


El verdadero dilema estratégico

La discusión no es:

  • reservas vs transición energética

  • escala vs descarbonización

La discusión es:

credibilidad operativa vs capital varado.

Si Venezuela logra restaurar:

  • estabilidad eléctrica

  • integridad de activos

  • continuidad de suministro

  • calidad predecible

la Faja vuelve a ser un activo estratégico para PADD III.

Si no, ocurre lo contrario:

las mayores reservas del planeta se convierten en un activo contable sin mercado.


La credibilidad operativa

El mercado petrolero no premia el volumen.

Premia la confianza industrial.

Un barril no vale por existir bajo tierra.
Vale porque un refinador puede apostar su planta de miles de millones de dólares a que mañana será exactamente igual al de hoy.

Por eso la pregunta correcta no es cuántos barriles tiene un país.

Es otra:

¿Puede una refinería planificar su operación alrededor de ellos?

Ahí —y no en la geología— se decide el precio real del petróleo venezolano.


 


Imagen, de barriles a balances financieros.  Próximo artículo mañana en Finanzas Felices (inglés) y Feliz y Saludable (español):  “El error histórico de PDVSA: confundir una empresa petrolera con un exportador de crudo”.

San José de Costa Rica, 17 de febrero de 2026, feliz inicio nuevo año chino del caballo de fuego a quienes lo celebran que no son pocos.  Rafael A. Vilagut, vilagutvrafael@gmail.com

Versión en inglés: Echa un vistazo al último artículo de mi newsletter: «Operational Credibility: the Invisible Variable That Determines the Value of Venezuelan Oil (PADD III)» https://www.linkedin.com/pulse/operational-credibility-invisible-variable-determines-vilagut-kqj7e a través de @LinkedIn

 

lunes, 16 de febrero de 2026

The Real Price of Oil: Dynamics Behind the Price of Venezuelan Crude

 

The Real Price of Oil: Why a Barrel Isn’t Worth What Brent Says

Yesterday I published the Spanish version of an article based on a very practical lesson I learned years ago inside PDVSA.

Every morning we calculated something the public debate almost never discusses:

How much a refinery was actually willing to pay for a Venezuelan barrel.

For decades the conversation about Venezuela’s oil industry has focused on production targets — 4, 5, or 6 million barrels per day.

But production was never the decisive variable.

The real question is:
Why would a refinery choose a Venezuelan barrel instead of a Middle Eastern, Mexican, Canadian, or U.S. barrel?

Oil is not sold through geopolitics.
It is sold through industrial profitability.

Using refinery simulations, crude assays, freight costs, product prices, and linear programming, we calculated the Netback — the refiner’s real margin after turning crude into gasoline, diesel, and jet fuel.

And the conclusion was always the same:

The oil price is not set by the producer… it is set by the refiner.

The attached illustration explains why.
The United States is divided into five petroleum districts (PADDs). The same Venezuelan barrel has a different economic value depending on which refining system processes it — and the most important one for heavy crude is the U.S. Gulf Coast (PADD 3), where refineries were literally designed to process oils like Venezuela’s.

This helps explain today’s market realities:

• The U.S. exports light crude but imports heavy
• Canada dominates heavy supply to the Gulf Coast
• Middle Eastern producers compete for complex refineries
• Geography and refining configuration matter more than reserves

The problem for an oil country is therefore not only how much it produces.

It is whether it knows where, how, and to whom each barrel should be sold.

In modern petroleum economics the key asset is not the reservoir underground.

It is knowledge, technical capability, and institutional credibility.

I open the discussion:

What is more important for an oil nation — the size of its reserves, or the human capital capable of interpreting the numbers behind each barrel?

#OilMarket #EnergyEconomics #Refining #PDVSA #Commodities #Geopolitics #Finance #FinanzasFelices

 


The Real Price of Oil: Dynamics Behind the Price of Venezuelan Crude

What I learned at PDVSA calculating every morning how much a refiner was actually willing to pay for Venezuelan crude.

For decades — and especially today — the oil debate about Venezuela has been almost childish:

Can it produce 4, 5, or 6 million barrels per day?

That was never the right question.

The real question has always been another:

At what price would a refinery anywhere in the world choose to buy a Venezuelan barrel instead of an Arab, Mexican, or U.S. barrel?

Because oil is not sold through patriotism.
It is sold through industrial competitiveness.


The model that actually answered the question

Between 1991 and 1992, PDVSA — with the participation of its integrated subsidiaries, the parent company, and Intevep — developed a system to calculate something far more important than production:

the maximum competitive price of Venezuelan crude.

The system ran daily.

It was not a political estimate.
It was an engineering-economic calculation.

The starting point was enormous: gathering crude oil assays from virtually every crude traded worldwide.

No two crude oils are alike.
They differ in:

  • API gravity

  • sulfur content

  • metals

  • residual content

  • yields of gasoline, diesel, jet fuel, and fuel oil

In practice:

A barrel is not valuable by itself. It is valuable because of what it produces when refined.


The heart of the system: the Netback

The tool we used was PAWS (Petroleum Analysis Workstation), updated daily with:

  • international crude prices

  • refined product prices

  • shipping costs

  • insurance

  • taxes

  • refinery operating costs

With this information we calculated the Netback.

The Netback answers the key question:

How much money does a refinery actually earn after buying a barrel and turning it into fuels?

In other words:

The oil price is not determined by the producer.
It is determined by the refiner’s profitability.


“Cutting” the barrel: where real economics begins

Then came the most important technical step.

With the support of refining engineers, each crude was simulated inside different refinery configurations:

  • simple distillation

  • medium conversion refinery

  • complex refinery with deep coking (U.S. Gulf Coast, PADD 3)

Each barrel was “cut” — meaning we determined how much it produced of:

  • gasoline

  • diesel

  • jet fuel

  • LPG

  • petroleum coke

  • fuel oil

Those yields were then multiplied by the market price of each product in each region.

And that is where the truth appeared:

The economic value of crude depends more on the refinery that processes it than on the country that produces it.


The forgotten factor: shipping

Here comes the first counterintuitive conclusion.

Selling oil to China was not always good business.

Why?

Because oil is probably the only commodity where logistics costs can determine the producer’s profitability.

The model incorporated:

  • tanker rates

  • insurance

  • vessel size (Aframax, Suezmax, VLCC, ULCC)

  • tolls (including the Panama Canal)

  • alternative routes

  • navigation times

The result was clear:

A barrel located near a complex refinery may be worth more than the same barrel sold across the world.

That is why historically the Gulf of Mexico was the natural market for Venezuelan heavy crude.


Linear programming: oil’s invisible tool

For each market, “typical” refineries were simulated using linear programming.
This allowed us to calculate which crude blends maximized the refiner’s profit.

And every morning traders received something extraordinary:

a daily crude competitiveness report.

That document answered three questions:

  • where to sell

  • to whom to sell

  • how much discount to offer

That was the real marketing system.

Not diplomacy.
Not ideology.
Mathematical optimization.


What the 2026 oil market confirms

Today, decades later, the market validates that model:

  • The U.S. exports light crude but imports heavy crude

  • Canada dominates heavy supply to the Gulf Coast

  • Mexico struggles to maintain market share

  • The Middle East seeks complex refineries as clients

The reason is simple:

Gulf Coast refineries were designed to process heavy, sour crudes like Venezuela’s.

The problem was never the existence of a market.

The problem was losing competitiveness.


More important than producing: knowing how to sell

We talk about reserves.
We talk about sanctions.
We talk about investment.

But the decisive variable is another:

the technical capability to place each barrel in the right refinery at the right price.

When meritocracy was lost, more than employees were lost.
Operational memory was lost.

If thousands of workers with 15–20 years of average experience are dismissed, what disappears is not just human capital.

The mental model that allows understanding the business disappears.


The lesson

Venezuela can indeed become a major exporter again.

But not by starting with higher production.

It must begin with something more basic:

rebuilding institutions, legal stability, and technical capability to compete in a market where oil is not sold…
it is calculated.

Because in the modern oil economy, the real asset is not the reservoir.

It is knowledge.


The real price of oil: why a barrel is not worth what Brent says

A country may set gigantic production targets, but without clear rules, trust, and professional management, no barrel will be competitive.

Oil can finance an entire nation — even generations yet unborn — if it is managed with long-term vision and technical discipline.


Join the discussion

What good are the largest reserves on Earth if you do not know the right customer for each barrel?

And more importantly:

Will the future of oil depend on what lies underground… or on the human capital capable of interpreting its numbers?

Happy and Healthy start to Carnival 2026 — and, alternatively, Lunar New Year celebrations.
Sunday, February 15, 2026

Rafael Vilagut
vilagutvrafael@gmail.com
WhatsApp +506 6286 7655
San José, Costa Rica, Central America

Link Spanish: https://felizysaludable.blogspot.com/2026/02/el-verdadero-precio-del-petroleo.html

Published by raalvive on Sunday, February 15, 2026



Echa un vistazo al último artículo de mi newsletter: «The Real Price of Oil: Dynamics Behind the Price of Venezuelan Crude» https://www.linkedin.com/pulse/real-price-oil-dynamics-behind-venezuelan-crude-vilagut-pokke a través de @LinkedIn

 

domingo, 15 de febrero de 2026

El verdadero precio del petróleo: Dinámicas, del precio del petróleo venezolano

 


El verdadero precio del petróleo: por qué un barril no vale lo que dice el Brent

Lo que aprendí en PDVSA calculando cada mañana cuánto estaba dispuesto a pagar un refinador por el crudo venezolano.


Durante décadas y especialmente en estos días el debate petrolero sobre Venezuela ha sido casi infantil:
¿Puede producir 4, 5 o 6 millones de barriles diarios?

La pregunta correcta nunca fue esa.

La pregunta real siempre ha sido otra:

¿A qué precio un refinador del mundo preferiría comprar un barril venezolano antes que uno árabe, mexicano o estadounidense?

Porque el petróleo no se vende por patriotismo.
Se vende por competitividad industrial.


 

El modelo que sí respondía la pregunta

Entre 1991 y 1992 PDVSA desarrolló —con participación de sus filiales integradas, la casa matriz e Intevep— un sistema para calcular algo mucho más importante que la producción:

El precio máximo competitivo del crudo venezolano.

Ese sistema funcionaba diariamente.

Y no era un estimado político.
Era un cálculo ingenieril-económico.

El punto de partida fue titánico: recolectar ensayos de crudos (assays) de prácticamente todos los petróleos comercializados en el mundo.
Cada crudo no es igual a otro.
Difieren en:

  • gravedad API

  • azufre

  • metales

  • contenido de residuales

  • rendimiento de gasolina, diesel, jet fuel o fuel oil

En la práctica:
Un barril no vale por sí mismo. Vale por lo que produce al refinarse.


El corazón del sistema: el Netback

La herramienta que utilizábamos era el PAWS (Petroleum Analysis Workstation), alimentado diariamente con:

  • precios internacionales de crudos

  • precios de productos refinados

  • fletes marítimos

  • seguros

  • impuestos

  • costos operativos de refinación

Con esa información se calculaba el Netback.

El Netback responde a la pregunta clave:

¿Cuánto dinero realmente gana una refinería después de comprar un barril y transformarlo en combustibles?

En otras palabras:

El precio del petróleo no lo fija el productor.
Lo fija la rentabilidad del refinador.


“Cortar” el barril: donde empieza la economía real

Luego venía el paso técnico más importante.

Con apoyo de ingenieros de refinación, cada crudo era simulado dentro de distintos tipos de refinería:

  1. destilación simple

  2. refinería de conversión media

  3. refinería compleja con coquificación profunda (Golfo de EE.UU., PADD 3)

A cada barril se le hacía un “cutting”:
se determinaba cuánto producía de:

  • gasolina

  • diesel

  • jet fuel

  • LPG

  • coque

  • fuel oil

Después se multiplicaban esos rendimientos por el precio de mercado de cada producto en cada región.

Ahí aparecía la verdad:

El valor económico de un crudo depende más de la refinería que lo procesa que del país que lo produce.


El rol olvidado: el flete

Aquí surge la primera conclusión contraintuitiva.

Vender petróleo a China no siempre era buen negocio.

¿Por qué?

Porque el petróleo es probablemente el único commodity donde el costo logístico puede decidir la rentabilidad del productor.

El modelo incorporaba:

  • tarifas de tanqueros

  • seguros

  • tamaño de buque (Aframax, Suezmax, VLCC, ULCC)

  • peajes (incluido Canal de Panamá)

  • rutas alternativas

  • tiempos de navegación

Y el resultado era contundente:

Un barril cercano a una refinería compleja puede valer más que el mismo barril vendido al otro lado del mundo.

Por eso históricamente el Golfo de México fue el mercado natural del crudo pesado venezolano.


Programación lineal: la herramienta invisible del petróleo

Para cada mercado se simulaban refinerías “típicas” usando programación lineal.
Eso permitía calcular qué mezcla de crudos maximizaba la utilidad del refinador.

Y cada mañana los traders recibían algo extraordinario:

Un reporte diario de competitividad de crudos.

Ese documento respondía tres preguntas:

  • dónde vender

  • a quién vender

  • cuánto descuento ofrecer

Ese era el verdadero sistema de comercialización.

No diplomacia.
No ideología.
Optimización matemática.


Lo que el mercado petrolero 2026 confirma

Hoy, décadas después, el mercado valida ese modelo:

  • EE.UU. exporta crudo liviano pero importa pesado.

  • Canadá domina el suministro pesado en el Golfo.

  • México lucha por mantener su cuota.

  • El Medio Oriente busca refinerías complejas como clientes.

Y la razón es simple:

Las refinerías del Golfo fueron diseñadas para procesar crudos pesados y sulfurados como el venezolano.

El problema nunca fue la existencia del mercado.
El problema fue perder la competitividad.


Más importante que producir: saber vender

Se habla de reservas.
Se habla de sanciones.
Se habla de inversión.

Pero la variable decisiva es otra:

la capacidad técnica de colocar cada barril en el refinador correcto al precio correcto.

Cuando se perdió la meritocracia, no solo se perdieron empleados.
Se perdió memoria operativa.

Si se despiden miles de trabajadores con 15-20 años de experiencia promedio, no se pierde solo capital humano.

Se pierde el modelo mental que permite entender el negocio.


Lo que aprendí en PDVSA calculando cada mañana cuánto estaba dispuesto a pagar un refinador por el crudo venezolano.

Venezuela sí puede volver a ser un gran exportador.

Pero no empezando por producir más.

Debe empezar por algo más básico:

reconstruir instituciones, estabilidad jurídica y capacidad técnica para competir en un mercado donde el petróleo no se vende…
se calcula.

Porque en la economía petrolera moderna, el verdadero activo no es el yacimiento.

Es el conocimiento.


El verdadero precio del petróleo: por qué un barril no vale lo que dice el Brent

El país puede proponerse metas gigantescas de producción, pero sin reglas claras, sin confianza y sin profesionalización, ningún barril será competitivo.
El petróleo puede financiar a toda una nación —incluso a generaciones que aún no han nacido— si es administrado con visión de largo plazo y disciplina técnica.



 Participa con tu experiencia en la discusión, se abre debate:

¿De qué sirve tener las mayores reservas del planeta si no se sabe cuál es el cliente correcto para cada barril?

Y más importante aún: el futuro petrolero dependerá del subsuelo… o del capital humano que sepa interpretar sus números?


Feliz y Saludable inicio del carnaval 2026, y alternativamente celebraciones del año nuevo lunar, domingo 15 de febrero de 2026, Rafael Vilagut vilagutvrafael@gmail.com WhatsApp +506 6286 7655, San José de Costa Rica, América Central.



jueves, 12 de febrero de 2026

La tercera vida de PDVSA: cómo el petróleo venezolano volvió al centro del mundo


🌎 ¿Puede el petróleo venezolano volver a cambiar el equilibrio del mundo?

En el nuevo artículo de Finanzas Felices analizo algo que casi no se está explicando correctamente: la reaparición de Venezuela en la política energética internacional no es un tema petrolero… es un tema geopolítico.

La imagen que acompaña el texto resume la idea central:
tres PDVSA en una sola historia — la técnica (azul), la política (roja) y la que comienza a surgir ahora, una PDVSA estratégica, observada simultáneamente por Washington y Pekín, con un objetivo que lo explica todo: 6 millones de barriles diarios hacia 2030.

La revolución de la Inteligencia Artificial está aumentando el consumo eléctrico mundial y, con ello, la importancia de la energía confiable. En ese contexto, Venezuela —por sus reservas, su ubicación y su capital humano— vuelve inesperadamente al centro del tablero global.

El petróleo ya no es solo combustible.
Empieza a ser infraestructura del mundo digital.

#Geopolítica #Energía #Petróleo #Venezuela #IA #EconomíaMundial

🌎 6 millones de barriles diarios: el regreso petrolero de Venezuela y la nueva guerra energética entre EE.UU. y China

Finanzas Felices — Geopolítica & Energía (2026)
Por Rafael Vilagut Vega


“No es ideología: es energía — por qué EE.UU. necesita otra vez el petróleo venezolano”

1. Lo que ocurrió en las últimas 48 horas (y por qué importa)

A inicios de febrero de 2026 ocurrió algo que hace apenas dos años habría parecido imposible:

  • Funcionarios energéticos de alto nivel de Estados Unidos y autoridades venezolanas sostuvieron reuniones técnicas.

  • Delegaciones binacionales visitaron el Campo Morichal (estado Monagas).

  • El objetivo declarado: acelerar la recuperación productiva del petróleo venezolano.

La meta que circula en ambientes técnicos energéticos es ambiciosa:

6 millones de barriles diarios (mmbd) hacia 2030, y potencialmente el doble en la década siguiente.

Para entender la magnitud:
Hoy Venezuela produce alrededor de 0,8–1,1 mmbd dependiendo del mes y las diluciones de crudo pesado.

En otras palabras, el plan implicaría multiplicar la producción entre 6 y 12 veces.

Esto no es simplemente petróleo.
Es geopolítica pura.


2. El verdadero problema de Estados Unidos no es el petróleo… es China

Durante dos décadas la política estadounidense hacia Venezuela estuvo dominada por sanciones y aislamiento.
Eso cambió por una razón estructural: China llenó el vacío.

El dato clave

China se convirtió en el principal socio comercial de Sudamérica.

  • Comercio China–América Latina: supera los 500.000 millones de dólares anuales

  • Principal socio comercial de:

    • Brasil

    • Chile

    • Perú

    • Uruguay

Brasil, por ejemplo, exporta aproximadamente el doble a China que a Estados Unidos.

Pero hay algo más profundo:

China no solo compra productos.
China financia infraestructura, minas, energía y electricidad.

Y en esa estrategia, Venezuela ocupa un lugar crítico.


3. ¿Por qué Venezuela es estratégica?

Porque reúne algo que hoy el mundo tecnológico necesita desesperadamente:

  • Energía abundante

  • Agua dulce

  • Gas natural

  • Minerales críticos

  • Ubicación geográfica

  • Capital humano técnico petrolero

Las grandes empresas del planeta —NVIDIA, Microsoft, Google, Amazon— dependen indirectamente de algo muy físico: electricidad masiva y constante.

La revolución de la Inteligencia Artificial está disparando el consumo eléctrico mundial.
Un solo centro de datos de IA puede consumir lo mismo que una ciudad mediana.

Y la energía barata vuelve a ser el recurso geopolítico central.

Por eso Venezuela importa.

No por el pasado petrolero.
Por el futuro digital.


4. El Campo Morichal y la Faja del Orinoco

El Campo Morichal, visitado por técnicos binacionales, está en la Cuenca Oriental, cerca de la Faja Petrolífera del Orinoco.

La Faja contiene:

Las mayores reservas probadas de petróleo del mundo (≈ 304 mil millones de barriles).

El problema es que no es petróleo convencional.
Es crudo extrapesado, que requiere:

  • diluyentes

  • mejoradores

  • infraestructura

  • inversión gigantesca

  • tecnología

Aquí entra la importancia de empresas internacionales.


5. El otro gigante olvidado: el Lago de Maracaibo

El segundo eje de recuperación no es la Faja.

Es el Zulia.

En el Lago de Maracaibo existen más de 15.000 pozos perforados.

Muchos están:

  • paralizados

  • inundados

  • corroídos

  • sin mantenimiento

Pero tienen algo clave:

Son de petróleo más liviano y más barato de producir.

Campos históricos como:

  • Lagunillas

  • Cabimas

  • Tía Juana

son considerados por técnicos petroleros como la forma más rápida de subir producción en los primeros años.


6. Un poco de historia (por qué Venezuela sí sabe producir petróleo)

Antes de la nacionalización de 1976, Venezuela era un país operado por las “Siete Hermanas” petroleras y sus sucesoras:

  • Creole (Exxon)

  • Shell

  • Gulf (Chevron)

  • Mobil

  • Texaco

  • BP

Tras la creación de PDVSA, el país heredó una de las industrias petroleras mejor administradas del mundo.

Durante los años 90:

PDVSA llegó a ser considerada la petrolera estatal más eficiente del planeta.

El colapso posterior no fue geológico.
Fue institucional y de inversión.

Por eso el petróleo venezolano no necesita descubrirse.
Necesita reconstruirse.


7. ¿Es posible 6 mmbd en 2030?

Técnicamente:

Sí.

Realmente:

Extremadamente difícil.

Para lograrlo Venezuela necesitaría:

  • $200.000 a $350.000 millones de inversión

  • Reactivar mejoradores de crudo

  • Reconstruir refinerías

  • Importar diluyentes

  • Cambiar el marco legal petrolero

  • Garantías jurídicas internacionales

  • Reentrenar personal técnico

Además, existe el mayor obstáculo:

el tiempo.

La industria petrolera no responde a ciclos políticos sino a ciclos de inversión de 5 a 15 años.


8. El factor humano: la diáspora venezolana

Aquí aparece un elemento poco discutido:

La reconstrucción petrolera requiere ingenieros.

Y esos ingenieros están fuera del país.

Estados Unidos alberga cientos de miles de venezolanos con experiencia petrolera, eléctrica y petroquímica.
Paradójicamente:

  • restricciones migratorias

  • cancelaciones de programas temporales

  • deportaciones

coinciden con la necesidad industrial de ese mismo capital humano.

En otras palabras:

La recuperación petrolera venezolana podría depender más de los venezolanos en Houston y Miami que de los que están en Caracas.


9. La verdadera razón estratégica de EE.UU.

Estados Unidos no necesita el petróleo venezolano para consumo interno.

Lo necesita para otra cosa:

el equilibrio energético mundial.

Si China asegura suministro preferencial de energía barata:

  • fortalece su industria

  • abarata manufactura

  • domina cadenas tecnológicas

  • gana ventaja sobre EE.UU.

Por eso la política hacia Venezuela dejó de ser ideológica.
Ahora es estratégica.

La ecuación es simple:

Quien controle el suministro energético del siglo XXI, controlará la economía digital.


10. Entonces… ¿qué significa todo esto?

El mundo está entrando en una nueva etapa:

No es la Guerra Fría.
No es la Guerra contra el Terrorismo.

Es la Guerra por la Energía para la Inteligencia Artificial.

Y en ese tablero:

  • Arabia Saudita controla la estabilidad petrolera

  • China controla la manufactura

  • Estados Unidos controla la tecnología

  • Venezuela puede controlar la energía marginal que incline la balanza

Por eso el objetivo de 6 millones de barriles diarios no es solo económico.

Es geopolítico.


Inteligencia artificial, electricidad y petróleo: la inesperada importancia de Venezuela en 2030

El regreso petrolero de Venezuela no será rápido ni fácil.

Pero por primera vez en muchos años, la pregunta dejó de ser:

“¿Puede Venezuela producir petróleo?”

y pasó a ser otra mucho más importante:

¿Puede Estados Unidos permitirse que Venezuela no lo produzca?

Y esa es la razón por la cual, en 2026, el petróleo venezolano volvió al centro de la política mundial.  

Hace 35 años, en 1991, al ser contratado por Orlando Castillo R., entonces jerarca de Comercio y Suministro de PDV Lagoven, en el piso seis de Los Chaguaramos, me correspondía presentar diariamente a la Junta Directiva —la empresa más grande de Venezuela— el reporte del mercado petrolero internacional y una vez al mes subir al COMSUM, Comité de Comercio y Suministro.
Entre quienes escuchaban esos informes estaba uno de los hombres más respetados del sector, el último presidente de Lagoven, don Julius Trinkunas.
Aquellos análisis se elaboraban sin el apoyo de la inteligencia artificial; dependían exclusivamente del criterio, la experiencia y el trabajo del equipo de Planificación y Análisis Comercial de Lagoven.


San José de Costa Rica 12 de febrero de 2026, vilagutvrafael@gmail.com whatsapp +506 6286 7655

El último artículo de newsletter FINANZAS FELICES: «La tercera vida de PDVSA: cómo el petróleo venezolano volvió al centro del mundo» https://www.linkedin.com/pulse/la-tercera-vida-de-pdvsa-c%25C3%25B3mo-el-petr%25C3%25B3leo-venezolano-volvi%25C3%25B3-vilagut-d1rre a través de @LinkedIn