De Austria en Honduras a San Joaquín de Flores y al Cantón de Pavas
Pedro Arias de (Nueva) Salamanca, la familia Arias y la memoria de Costa Rica
Con este episodio concluye —por ahora— una serie que comenzó con Pedrarias Dávila, continuó con Gaspar Arias Dávila y desemboca finalmente en la figura de Pedro Arias de (Nueva) Salamanca, comerciante, vecino de Honduras y Costa Rica, y uno de los grandes troncos genealógicos de numerosas familias costarricenses.
La historia y la genealogía no se sostienen únicamente en documentos. También se construyen mediante la lógica histórica, la deducción razonable y la capacidad de comprender el contexto de cada época. En ocasiones, para acercarse a la verdad histórica, el investigador debe “ponerse en los zapatos” del personaje y analizar qué era posible, qué era improbable y qué decisiones tenían sentido dentro de su tiempo.
Quizás por ello, hasta la fecha pocos investigadores se han atrevido a profundizar sobre los orígenes familiares de Pedro Arias de (Nueva) Salamanca, considerado fundador de uno de los linajes más extensos de Costa Rica.
Lo cierto es que existen pruebas documentales de su presencia en los protocolos coloniales de Cartago, donde aparece su propia letra firmando como comerciante. En aquellos siglos, el comercio requería visión, resistencia y una enorme capacidad de adaptación. El transporte se realizaba por barco entre puertos del Caribe y el Pacífico, y dentro de Costa Rica por caminos de mulas entre montañas, ríos y poblados dispersos.
Era una época de gran precariedad. El propio Adelantado de la provincia de Costa Rica escribió al Rey de España que en aquella jurisdicción “si no sembraba, no comía”. En ese contexto, muchas fortunas nacieron no de la nobleza, sino de la capacidad comercial de hombres sencillos que supieron aprovechar oportunidades.
El comercio, la movilidad y el ascenso social
La historia centroamericana está llena de ejemplos de familias que ascendieron socialmente gracias al comercio y al trabajo constante. En Venezuela, por ejemplo, recuerdo el caso de los hermanos Ávila-Guerra, cuya descendencia Ávila-Vivas logró ocupar posiciones empresariales, judiciales y políticas de relevancia, llegando incluso a gobernaciones y ministerios nacionales.
Algo similar pudo ocurrir con los Arias en Costa Rica.
Pedro Arias de (Nueva) Salamanca, probablemente descendiente de una familia de mayor relevancia de lo que se ha creído, dejó pistas interesantes. El hecho de nombrar a uno de sus hijos Gaspar permite deducir vínculos familiares con personajes que ocuparon importantes cargos locales en generaciones anteriores.
Aun así, permanecen muchas interrogantes abiertas:
- el lugar exacto de nacimiento;
- el sitio y fecha de matrimonio con Mariana Chinchilla Calvo;
- el origen real de sus recursos económicos;
- y si contó o no con apoyo familiar para desarrollar sus actividades comerciales.
La genealogía seria no pretende inventar respuestas, sino aproximarse a ellas mediante hipótesis razonables apoyadas en documentos, contexto histórico y análisis comparativo.
Jade, rutas comerciales y la Costa Rica premoderna
Antes incluso de la consolidación colonial, los pueblos originarios de Costa Rica mantenían redes comerciales complejas. El jade procedente de Guatemala —material que no se producía localmente— llegaba hasta territorio costarricense, donde era trabajado con extraordinaria calidad artística.
Basta visitar el Museo del Jade para comprender el nivel técnico y cultural alcanzado por aquellas sociedades. Sus colecciones son comparables con importantes museos internacionales especializados en jade.
La movilidad humana y comercial siempre ha sido parte de la historia centroamericana. Por ello no resulta extraño que linajes enteros hayan atravesado fronteras, provincias y océanos antes de consolidarse en Costa Rica.
Una tradición familiar que despertó la investigación
Los primeros créditos de esta investigación pertenecen a mi abuela y madrina, la Niña Angélica Rodríguez Arias, quien desde mi infancia repetía que el apellido Arias tenía un origen “austriaco”, tradición oral transmitida por generaciones.
Años después, mi primo Jorge Luis Fernández Arias me contactó para compartir el borrador de su reseña genealógica. Aquella obra —Sepan los que esta carta viesen…— permitió ampliar y conectar múltiples ramas familiares, incluyendo las de nuestros bisabuelos Lica (Manuela) Arias Camacho y Juan Rodríguez Arias.
Gracias también a mi prima Gloria Arias Bañuelos, hija de Honorio Arias y Mercedes “Mechitas” Bañuelos, tuve acceso a un ejemplar de esa valiosa investigación genealógica sobre las familias Fernández-López, Arias-Camacho, Castro-Castro y Villalobos-Fernández.
Recuerdo especialmente el retrato de los patriarcas Manuel Arias y Juana Camacho presidiendo el salón de su casa en San Pedro a pasos de la Fuente de la Hispanidad: imágenes que resumen generaciones enteras de memoria familiar costarricense.
San Joaquín de Flores y los patriarcas Arias
Cuando terminaba el siglo XVIII se trazaron los linderos de lo que con el tiempo sería la aldea de San Joaquín de Flores, en Heredia. Décadas después, el poblado crecería hasta convertirse en uno de los centros más dinámicos y prósperos de la región.
En 1862 fue creado oficialmente el distrito de San Joaquín. El 11 de septiembre de 1865 se colocó la primera piedra del templo que hoy domina majestuosamente el centro del cantón. El 1 de enero de 1882 se celebró allí la primera misa.
Las fiestas de consagración del templo fueron recordadas durante décadas como unas de las más importantes celebradas en Heredia. Entre los episodios más comentados figuró un banquete ofrecido al señor Obispo en casa de mi tatarabuelo don Manuel Arias, con más de cuatrocientos invitados.
La imagen de San Joaquín, traída desde Guatemala, era considerada una verdadera obra de arte.
“Creced y multiplicaos…”
El 6 de febrero de 1972 el periódico La República publicó una imagen histórica bajo el título “Creced y Multiplicaos…”. En ella aparecía reunida una multitud de descendientes de la familia Arias frente a la iglesia de Barva de Heredia.
La nota señalaba:
“Vinieron de todas partes y por todos los rumbos, y se reunieron ayer en la tarde en Barva de Heredia… Unos vienen del siglo pasado, otros acaban de nacer, pero todos están unidos”.
Aquella fotografía -recreada a color con la IA- posee para mí un significado especial. En 1972 yo apenas tenía diez años y vivía en Caracas La Florida-Los Caobos, junto a mis padres, sin imaginar que décadas más tarde terminaría reconstruyendo parte de aquella memoria familiar desde Costa Rica.
Otra de las fotografías documentales muestra al patriarca Manuel María Arias Ugalde rodeado de su numerosa familia en su finca de Pavas, terrenos donde hoy se ubica la Embajada de los Estados Unidos en San José.
El enigma del “origen austriaco”
Uno de los textos más curiosos relacionados con esta historia aparece en una reseña del templo de San Joaquín, donde se menciona a “don Anselmo Arias, de origen austriaco, nacido en Gibons, cerca de la antigua frontera austrohúngara”.
Sin embargo, la investigación genealógica presenta dificultades importantes para confirmar esta afirmación.
En Costa Rica existieron al menos dos personajes llamados Anselmo Arias:
- Anselmo Arias González, fallecido en 1847, hijo de Juan Francisco Arias de la Cruz y María de la Rosa González Villalobos.
- Anselmo de Jesús Arias Bogantes, nacido en 1859 en Atenas, Alajuela.
Hasta el momento no existe certeza documental absoluta sobre cuál de ellos podría relacionarse con la tradición oral del “origen austriaco”.
Lo que sí parece claro es que numerosos costarricenses —incluyendo figuras políticas contemporáneas— comparten ascendencia común con Pedro Arias de (Nueva) Salamanca.
Genealogía, memoria y legado
Hago genealogía por pasión. Haber conversado durante años con mis cuatro abuelos —dos costarricenses, una española y un boliviano— me enseñó desde niño el valor de la diversidad cultural y la importancia de conservar la memoria familiar.
Hoy, mientras me acerco a una nueva etapa de mi vida tras pensionarme por vejez tanto en Venezuela como próximamente en Costa Rica, continúo ampliando árboles genealógicos porque es una manera de relajarme, aprender y dejar un pequeño legado documental para futuras generaciones.
Desde 2007 organizo esta información en plataformas privadas especializadas, y no son pocas las veces que familiares y amigos recurren a mí para reconstruir sus raíces de forma profesional.
La tecnología también ha cambiado profundamente esta disciplina. Plataformas como FamilySearch han revolucionado el acceso a registros históricos y, junto con las nuevas herramientas de inteligencia artificial, hoy permiten reconstruir seis o más generaciones familiares en una fracción del tiempo que requería hace apenas veinte años.
Una reflexión final
Con el paso de los años he llegado a una conclusión sencilla: las familias, igual que las naciones, sobreviven gracias a la memoria.
Dios me llevó de Caracas a Barcelona en 2003 y finalmente a Costa Rica a finales del 2008. Primero para reencontrar mis raíces españolas Vilagut-Martín, luego acompañar a mi padre Ing Agr. Emilio Vilagut en sus últimos años; a partir de ese doloroso momento al lado de mi madre Nydia Vega Rodríguez-Arias, para continuar una misión distinta: educar financieramente a través de Rafael Alberto Vilagut & Asociados, investigar la genealogía costarricense y servir a los demás desde el conocimiento y la experiencia.
Independientemente de si algún Anselmo Arias llegó realmente desde Austria, o de si Pedro Arias de Salamanca llegó de El Salvador y Honduras a Costa Rica, lo importante es comprender que nuestras familias son el resultado de siglos de migraciones, mezclas culturales, esfuerzos silenciosos y luchas cotidianas.
Con este episodio cierro el ciclo iniciado con Pedrarias Dávila “El Galán”, continuado con Gaspar Arias Dávila “El Viejo” y culminado —por ahora— con Pedro Arias de (Nueva) Salamanca fundador de su linaje en Costa Rica.
La historia continúa. Y quizás, como ocurre con toda genealogía, todavía quedan muchas ramas por descubrir.
Fuentes y referencias consultadas
- Sepan los que esta carta viesen… — Jorge Luis Fernández Arias (2014, narración sucinta de la ascendencia y descendencias de las familias Fernández-López, Arias-Camacho, Castro-Castro y Villalobos-Fernández).
- Archivo Nacional de Costa Rica, protocolos coloniales de Cartago.
- Publicación “Creced y Multiplicaos…”, La República, 6 de febrero de 1972.SINABI – La República 6 febrero 1972
- Reseñas históricas del templo de San Joaquín de Flores.
- Video sobre Honduras y su historia colonial
- Nuestra Familia en Tribal Pages, desde 2007, administrador Rafael Alberto Vilagut https://vilagut.tribalpages.com







