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domingo, 15 de febrero de 2026

El verdadero precio del petróleo: Dinámicas, del precio del petróleo venezolano

 


El verdadero precio del petróleo: por qué un barril no vale lo que dice el Brent

Lo que aprendí en PDVSA calculando cada mañana cuánto estaba dispuesto a pagar un refinador por el crudo venezolano.


Durante décadas y especialmente en estos días el debate petrolero sobre Venezuela ha sido casi infantil:
¿Puede producir 4, 5 o 6 millones de barriles diarios?

La pregunta correcta nunca fue esa.

La pregunta real siempre ha sido otra:

¿A qué precio un refinador del mundo preferiría comprar un barril venezolano antes que uno árabe, mexicano o estadounidense?

Porque el petróleo no se vende por patriotismo.
Se vende por competitividad industrial.


 

El modelo que sí respondía la pregunta

Entre 1991 y 1992 PDVSA desarrolló —con participación de sus filiales integradas, la casa matriz e Intevep— un sistema para calcular algo mucho más importante que la producción:

El precio máximo competitivo del crudo venezolano.

Ese sistema funcionaba diariamente.

Y no era un estimado político.
Era un cálculo ingenieril-económico.

El punto de partida fue titánico: recolectar ensayos de crudos (assays) de prácticamente todos los petróleos comercializados en el mundo.
Cada crudo no es igual a otro.
Difieren en:

  • gravedad API

  • azufre

  • metales

  • contenido de residuales

  • rendimiento de gasolina, diesel, jet fuel o fuel oil

En la práctica:
Un barril no vale por sí mismo. Vale por lo que produce al refinarse.


El corazón del sistema: el Netback

La herramienta que utilizábamos era el PAWS (Petroleum Analysis Workstation), alimentado diariamente con:

  • precios internacionales de crudos

  • precios de productos refinados

  • fletes marítimos

  • seguros

  • impuestos

  • costos operativos de refinación

Con esa información se calculaba el Netback.

El Netback responde a la pregunta clave:

¿Cuánto dinero realmente gana una refinería después de comprar un barril y transformarlo en combustibles?

En otras palabras:

El precio del petróleo no lo fija el productor.
Lo fija la rentabilidad del refinador.


“Cortar” el barril: donde empieza la economía real

Luego venía el paso técnico más importante.

Con apoyo de ingenieros de refinación, cada crudo era simulado dentro de distintos tipos de refinería:

  1. destilación simple

  2. refinería de conversión media

  3. refinería compleja con coquificación profunda (Golfo de EE.UU., PADD 3)

A cada barril se le hacía un “cutting”:
se determinaba cuánto producía de:

  • gasolina

  • diesel

  • jet fuel

  • LPG

  • coque

  • fuel oil

Después se multiplicaban esos rendimientos por el precio de mercado de cada producto en cada región.

Ahí aparecía la verdad:

El valor económico de un crudo depende más de la refinería que lo procesa que del país que lo produce.


El rol olvidado: el flete

Aquí surge la primera conclusión contraintuitiva.

Vender petróleo a China no siempre era buen negocio.

¿Por qué?

Porque el petróleo es probablemente el único commodity donde el costo logístico puede decidir la rentabilidad del productor.

El modelo incorporaba:

  • tarifas de tanqueros

  • seguros

  • tamaño de buque (Aframax, Suezmax, VLCC, ULCC)

  • peajes (incluido Canal de Panamá)

  • rutas alternativas

  • tiempos de navegación

Y el resultado era contundente:

Un barril cercano a una refinería compleja puede valer más que el mismo barril vendido al otro lado del mundo.

Por eso históricamente el Golfo de México fue el mercado natural del crudo pesado venezolano.


Programación lineal: la herramienta invisible del petróleo

Para cada mercado se simulaban refinerías “típicas” usando programación lineal.
Eso permitía calcular qué mezcla de crudos maximizaba la utilidad del refinador.

Y cada mañana los traders recibían algo extraordinario:

Un reporte diario de competitividad de crudos.

Ese documento respondía tres preguntas:

  • dónde vender

  • a quién vender

  • cuánto descuento ofrecer

Ese era el verdadero sistema de comercialización.

No diplomacia.
No ideología.
Optimización matemática.


Lo que el mercado petrolero 2026 confirma

Hoy, décadas después, el mercado valida ese modelo:

  • EE.UU. exporta crudo liviano pero importa pesado.

  • Canadá domina el suministro pesado en el Golfo.

  • México lucha por mantener su cuota.

  • El Medio Oriente busca refinerías complejas como clientes.

Y la razón es simple:

Las refinerías del Golfo fueron diseñadas para procesar crudos pesados y sulfurados como el venezolano.

El problema nunca fue la existencia del mercado.
El problema fue perder la competitividad.


Más importante que producir: saber vender

Se habla de reservas.
Se habla de sanciones.
Se habla de inversión.

Pero la variable decisiva es otra:

la capacidad técnica de colocar cada barril en el refinador correcto al precio correcto.

Cuando se perdió la meritocracia, no solo se perdieron empleados.
Se perdió memoria operativa.

Si se despiden miles de trabajadores con 15-20 años de experiencia promedio, no se pierde solo capital humano.

Se pierde el modelo mental que permite entender el negocio.


Lo que aprendí en PDVSA calculando cada mañana cuánto estaba dispuesto a pagar un refinador por el crudo venezolano.

Venezuela sí puede volver a ser un gran exportador.

Pero no empezando por producir más.

Debe empezar por algo más básico:

reconstruir instituciones, estabilidad jurídica y capacidad técnica para competir en un mercado donde el petróleo no se vende…
se calcula.

Porque en la economía petrolera moderna, el verdadero activo no es el yacimiento.

Es el conocimiento.


El verdadero precio del petróleo: por qué un barril no vale lo que dice el Brent

El país puede proponerse metas gigantescas de producción, pero sin reglas claras, sin confianza y sin profesionalización, ningún barril será competitivo.
El petróleo puede financiar a toda una nación —incluso a generaciones que aún no han nacido— si es administrado con visión de largo plazo y disciplina técnica.



 Participa con tu experiencia en la discusión, se abre debate:

¿De qué sirve tener las mayores reservas del planeta si no se sabe cuál es el cliente correcto para cada barril?

Y más importante aún: el futuro petrolero dependerá del subsuelo… o del capital humano que sepa interpretar sus números?


Feliz y Saludable inicio del carnaval 2026, y alternativamente celebraciones del año nuevo lunar, domingo 15 de febrero de 2026, Rafael Vilagut vilagutvrafael@gmail.com WhatsApp +506 6286 7655, San José de Costa Rica, América Central.



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