🧊 America First bajo cero: cuando el invierno no distingue ideologías, pero sí privilegios
La gran tormenta fría que paraliza amplias zonas de Estados Unidos —desde el Medio Oeste hasta el sur profundo, con estados como Florida cubiertos de nieve en proporciones históricas— no es solo un fenómeno climático extremo. Es, también, un test social, económico y político. Un espejo incómodo para el discurso de America First que ha marcado el primer año del nuevo gobierno de Donald Trump.
Cuando el termómetro cae de forma brutal, el relato ideológico se congela. La nieve no pregunta por afiliación política, ni por nivel de patriotismo. Pero sí expone con crudeza las diferencias estructurales entre quienes pueden protegerse del impacto y quienes no.
❄️ Infraestructura al límite: el Estado que sí se necesita
La tormenta ha llevado la infraestructura eléctrica y de transporte de Estados Unidos a niveles de estrés cercanos al récord. Redes eléctricas operando al límite, cientos de miles de hogares sin suministro, carreteras cerradas, vuelos cancelados y cadenas logísticas interrumpidas.
Paradójicamente, en un país donde el discurso dominante insiste en “menos Estado”, es el Estado —operadores de red, guardias nacionales, departamentos de transporte, servicios de emergencia— el que evita un colapso mayor. Sin planificación pública, regulación e inversión previa, el mercado por sí solo no despeja carreteras ni restablece líneas eléctricas cubiertas de hielo.
La tormenta recuerda algo básico: la infraestructura no es ideológica, es vital.
🏠 Ricos y pobres bajo la misma nieve… pero no bajo el mismo techo
Aquí aparece la gran grieta.
Para una parte de la población más acomodada, el invierno extremo es un inconveniente gestionable:
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Teletrabajo.
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Generadores privados.
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Segundas residencias en climas más benignos.
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Capacidad de desplazarse o simplemente “esperar a que pase”.
Para millones de trabajadores, en cambio, la tormenta significa una obligación: salir de casa para no perder el ingreso, conducir sobre hielo, enfrentar apagones sin respaldo, calefacción deficiente y costos energéticos crecientes.
America First no elimina esta desigualdad. La amplifica.
🌴 Ni Florida se salvó: el mito del refugio permanente
El hecho de que incluso Florida —tradicional símbolo de escape climático y refugio de capital— haya quedado en gran parte bajo la nieve es profundamente simbólico. No hay refugios absolutos en una economía interconectada y bajo un clima cada vez más volátil.
Quienes pueden moverse, lo hacen.
Quienes no, resisten donde están.
La tormenta deja claro que la movilidad es hoy uno de los mayores privilegios económicos.
💼 ¿Quiénes se han beneficiado realmente en este primer año?
En el balance frío —muy frío— del primer año de gobierno de Trump, los principales beneficiados no son quienes enfrentan la tormenta desde la calle o desde viviendas vulnerables, sino:
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Grandes corporaciones energéticas y de combustibles fósiles.
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Sectores financieros con capacidad de cubrirse ante shocks.
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Industrias ligadas a defensa, infraestructura privada y seguridad.
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Capital altamente móvil, nacional e internacional.
El trabajador promedio, en cambio, sigue dependiendo de infraestructuras públicas frágiles, salarios rígidos y una red de protección social limitada.
Las cifras de fallecidos por esta gran tormenta invernal no hacen más que reforzar la dimensión humana de esta crisis: hasta ahora hay reportes de al menos 80 – 90 muertes confirmadas por el frío extremo, accidentes en carreteras heladas y falta de acceso a refugio o calefacción, y ese número sigue aumentando a medida que las autoridades recopilan datos estado por estado. Esta trágica realidad —que afecta tanto a personas sin hogar como a familias trabajadoras obligadas a enfrentar condiciones extremas— nos recuerda que la fragilidad social y la infraestructura en mal estado tienen consecuencias humanas directas, sin importar la narrativa política o económica que se intente construir.
🧠 Reflexión final: el invierno como recordatorio
La gran tormenta fría no es solo un evento climático. Es un recordatorio incómodo de que:
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La nación más rica del mundo sigue siendo vulnerable.
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El clima no distingue entre ricos y pobres, pero sus consecuencias sí.
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America First funciona mejor como consigna que como red de protección real.
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En momentos extremos, lo que salva no es la ideología, sino la infraestructura, la cooperación y la capacidad colectiva de respuesta.
Tal vez el verdadero debate no sea si Estados Unidos debe ser “primero”, sino para quién.
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San José de Costa Rica lunes 02 de febrero de 2026, vilagutvrafael@gmail.com

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