No es un hombre: es el sistema — Venezuela, México y la advertencia silenciosa para Costa Rica
Del narco-Estado al tipo de cambio: lo que Venezuela y México ya están enseñando a Costa Rica
En México, recientemente sí ocurrió la muerte de un importante líder del narcotráfico: Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, jefe del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). La operación provocó reacciones violentas inmediatas en distintas zonas del país.
En Venezuela, en cambio, no se produjo un desenlace violento contra Nicolás Maduro. Lo que se ha reportado es su detención y traslado al exterior para enfrentar procesos judiciales.
La diferencia no es menor.
La forma en que desaparece un liderazgo — por muerte violenta o por vía judicial — produce consecuencias políticas, institucionales y sociales completamente distintas.
Y esa diferencia permite plantear la pregunta central:
¿Qué habría pasado si en lugar de capturar a Maduro lo hubieran asesinado?
La hipótesis no busca justificar la violencia, sino entender cómo funcionan realmente los sistemas de poder cuando el crimen organizado se entrelaza con el Estado.
1. Venezuela ya vivía una crisis estructural
Antes de la salida de Maduro, Venezuela ya enfrentaba una crisis profunda: deterioro institucional, migración masiva, pérdida de servicios públicos y desconfianza generalizada en la legalidad.
En ese contexto, la eliminación física de un gobernante habría tenido un impacto simbólico, pero difícilmente habría resuelto los problemas de fondo: corrupción, debilitamiento judicial y politización de las instituciones.
Cuando el problema es estructural, cambiar a la persona no cambia el sistema.
2. El efecto inmediato: violencia y fragmentación
La experiencia internacional muestra un patrón constante: la eliminación de un jefe no elimina la organización.
En México, tras la muerte de líderes criminales, suelen aparecer bloqueos, disputas territoriales y luchas internas por la sucesión. Las organizaciones criminales no dependen de un individuo; funcionan como redes.
Por eso, si un evento similar hubiera ocurrido en Venezuela, lo más probable habría sido una fragmentación del poder, con grupos compitiendo por control político, económico y territorial.
La violencia no desaparece. Se redistribuye.
3. Estado débil vs. crimen organizado infiltrado
México enfrenta poderosos carteles con gran presencia territorial, pero mantiene instituciones políticas operativas, alternancia electoral y capacidad estatal de respuesta.
Venezuela, en cambio, presenta un fenómeno distinto: no solo crimen organizado dentro del país, sino sospechas de redes criminales vinculadas a estructuras del propio poder político. El llamado “Cartel de los Soles” refleja precisamente ese debate.
Esto implica algo fundamental:
No es lo mismo un Estado que combate al crimen
que un Estado debilitado donde el crimen logra infiltrarse.
4. Consecuencias económicas (la parte que casi nadie discute)
Aquí es donde el tema deja de ser lejano.
La inseguridad no solo produce violencia. Produce efectos económicos.
Venezuela
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Desplome productivo
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Fuga de capital humano
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Pérdida de inversión
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Economía informal dominante
México
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Violencia localizada pero economía funcional
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Capacidad estatal de contención
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Cooperación internacional
El crimen organizado no solo mata personas.
También altera mercados.
5. ¿Por qué importa en Costa Rica?
Costa Rica es un caso particular: no tiene ejército desde 1948 y su seguridad depende casi completamente de instituciones civiles.
El país no vive una guerra abierta, pero sí enfrenta un fenómeno distinto: la entrada de grandes flujos de dinero asociados a economías ilícitas.
Ese dinero no siempre se ve en la violencia primero.
Muchas veces se ve antes en la economía:
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presiones sobre bienes raíces
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competencia desleal
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informalidad
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distorsiones en precios
-
y eventualmente, en el tipo de cambio
Por eso la discusión no es solo policial.
También es financiera.
El dólar barato y el crimen caro
Eliminar a un líder no resuelve un sistema.
La expansión del narcotráfico responde a factores estructurales:
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corrupción e impunidad
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debilidad institucional
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demanda internacional de drogas
-
redes transnacionales de financiamiento
La seguridad y la estabilidad económica están más conectadas de lo que solemos creer.
La verdadera pregunta no es qué ocurrió en Venezuela o México.
La pregunta es si Costa Rica está entendiendo a tiempo lo que esas experiencias están enseñando.
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Cuando el crimen reemplaza al Estado: por qué lo que pasa en Venezuela y México ya importa en Costa Rica
Durante años pensamos que la violencia del narcotráfico era un problema lejano.
México lo vivía.
Venezuela lo sufría.
Costa Rica lo observaba.
Hoy esa distancia desapareció.
Este artículo no trata sobre una persona, ni sobre un gobierno específico. Trata sobre algo más incómodo: qué ocurre cuando el crimen organizado deja de ser solo delincuencia y empieza a competir con el propio Estado. En unos países lo hace con armas, en otros con corrupción… y en otros, silenciosamente, a través del dinero.
Porque el narcotráfico no solo genera homicidios.
También mueve capitales, altera mercados, presiona instituciones y termina afectando incluso variables económicas cotidianas: el precio de la vivienda, la inversión y hasta el tipo de cambio.
Por eso importa en Costa Rica.
Un país sin ejército depende completamente de la fortaleza de sus instituciones civiles. Y cuando grandes flujos de dólares —legales e ilegales— entran a la economía, no solo financian actividades ilícitas: también distorsionan la economía formal, crean burbujas y debilitan la confianza.
Venezuela, México y Costa Rica están siguiendo caminos distintos frente a un mismo fenómeno global.
La pregunta ya no es si nos afectará… sino cuánto estamos entendiendo lo que está pasando.
Comparto este análisis para abrir conversación, no para cerrar posiciones.
¿Qué opinas?
Rafael Vilagut
Finanzas Felices | LinkedIn

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