Costa Rica rumbo al 2030: Laura Fernandez y la encrucijada del continuismo frente a un cambio negociado
Por Rafael A. Vilagut, rafaelvilagut@gmail.com enero 2026
Dos escenarios probables y uno improbable para los próximos cuatro años
Costa Rica se encamina a una decisión clave en 2026. Este artículo plantea dos escenarios probables y uno improbable hacia el 2030: la continuidad con Laura Fernández y un eventual endurecimiento del modelo actual; una alternativa basada en coaliciones, negociación y ejecución de proyectos estratégicos largamente postergados; y un escenario de alto riesgo asociado a propuestas ideológicas extremas. Más que nombres, el debate es sobre modelos de desarrollo, bienestar, empleo, energía e infraestructura, y sobre si el país aprovechará —o dejará pasar— oportunidades históricas en un mundo cada vez más competitivo y geopolítico.
Recientemente publicamos un artículo donde, apoyados en Inteligencia Artificial y sobretodo el sentido común y mi criterio de 17 años escribiendo sobre estos temas, ordenamos y analizamos a los 20 principales candidatos a la Presidencia de Costa Rica, utilizando parámetros que, en conjunto, buscan medir algo más profundo que la popularidad: el impacto potencial en el bienestar de los costarricenses.
Es un hecho innegable que Costa Rica, con avances graduales y en algunos momentos acelerados, ha logrado mejorar su estado de bienestar, su estabilidad institucional y su inserción económica internacional. Sin embargo, también es cierto que ha atravesado períodos de estancamiento e incluso retroceso, generalmente asociados a malas decisiones políticas, exceso de ideología, falta de ejecución y miedo al conflicto democrático.
La pregunta de fondo es clara: ¿qué Costa Rica queremos para el año 2030 y qué riesgos estamos dispuestos —o no— a asumir?
Este artículo propone dos escenarios plausibles y uno improbable, como ejercicio educativo y reflexivo, de cara a las elecciones presidenciales, en las cuales todos los que tienen capacidad de votar, debemos participar.
Escenario 1: Gana Laura Fernandez y se consolida el continuismo
En este primer escenario, Laura Virginia Fernández Delgado, candidata de la continuidad y de apenas 39 años, gana la Presidencia y su partido —o coalición afín— obtiene además una mayoría cómoda en la Asamblea Legislativa. Esto permitiría no solo mantener, sino eventualmente endurecer o profundizar las políticas de la administración actual.
Posibles consecuencias:
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Salud y educación: continuidad en los modelos actuales, con énfasis en control del gasto y eficiencia, pero con el riesgo de reformas incompletas en la CCSS y en el sistema educativo, que ya muestran señales de fatiga estructural.
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Infraestructura: avances parciales, pero lentos. Grandes proyectos como trenes eléctricos, nuevos aeropuertos o corredores logísticos seguirían dependiendo de estudios, préstamos y promesas.
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Comercio exterior y exportaciones: estabilidad y buena relación con socios tradicionales, manteniendo el modelo de zonas francas, pero con poca diversificación productiva.
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Empleo: crecimiento moderado, concentrado en servicios y sectores de alto valor agregado, dejando rezagadas regiones fuera del GAM.
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Recursos naturales: se mantendría una política restrictiva en minería, hidrocarburos y proyectos industriales pesados, incluso en contextos internacionales favorables.
Este escenario ofrece estabilidad, pero también el riesgo de que Costa Rica pierda oportunidades históricas, como ya ha ocurrido antes, especialmente en momentos donde el oro, la energía y la geopolítica vuelven a ser centrales.
(Aquí conectamos directamente con nuestro artículo reciente: “Mientras el oro bate récords, Costa Rica…”)
Escenario 2: Gana un candidato distinto al continuismo y no hay mayorías
Este segundo escenario —que muchos consideran más saludable para la democracia— supone que gana un candidato o candidata diferente a la continuidad, pero ningún partido obtiene mayoría en la Asamblea Legislativa.
Esto obligaría, por primera vez en mucho tiempo, a una política de negociación real, no de consignas.
Posibles efectos:
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Explotación responsable de recursos naturales: reapertura del debate sobre minería, energía, gas y petróleo bajo estándares modernos, ambientales y fiscales.
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Industria pesada y petroquímica: discusión técnica, no ideológica, sobre su viabilidad en zonas específicas del país.
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Infraestructura estratégica: avance real en proyectos largamente prometidos:
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Tren de carga y pasajeros
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Canal seco
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Modernización profunda de aeropuertos
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Nuevo aeropuerto en la Zona Sur
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Empleo y desarrollo regional: mayor impacto fuera del GAM, con encadenamientos productivos.
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Riesgos: lentitud en acuerdos, bloqueos legislativos y tentaciones populistas.
Este escenario no garantiza éxito, pero sí aumenta la probabilidad de decisiones equilibradas, donde ningún actor impone su visión absoluta.
(Aquí conectamos con nuestros artículos sobre refinerías, energía y geopolítica, así como con el ranking de candidatos más valiosos para el país).
Escenario improbable: Triunfo de partidos comunistas o de izquierda radical
Como valor agregado, es importante considerar un escenario poco probable, pero no imposible: una victoria del Frente Amplio o, en un caso extremo, del Partido de los Trabajadores, que ha anunciado abiertamente expropiaciones de empresas transnacionales.
Implicaciones:
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Cierre definitivo a la explotación de recursos naturales.
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Ruptura con inversionistas extranjeros.
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Riesgo país al alza, salida de capitales y deterioro del empleo.
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Mayor dependencia fiscal y presión sobre la clase media.
La experiencia latinoamericana muestra que estos modelos empobrecen primero a quienes dicen defender, y suelen terminar en mayor desigualdad y migración. Costa Rica, no sería la excepción.
Reflexión final
Costa Rica no enfrenta una elección entre “buenos y malos”, sino entre modelos de país.
Entre continuar sin corregir, cambiar negociando, o experimentar ideológicamente con alto riesgo.
Las decisiones que tomemos en 2026 no definirán solo un gobierno, sino el rumbo económico, energético y social hacia el 2030.
La historia reciente demuestra que los países que no deciden a tiempo, terminan decidiendo tarde y mal.
Referencias y enlaces de los artículos relacionados
También disponibles en Newsletter Finanzas Felices en Linkedin y en X @vilagutr de las cuales soy autor:
- Mientras el oro bate récords, Costa Rica y el desafío energético y geopolítico 12 de enero de 2026, — Feliz y Saludable👉 https://felizysaludable.blogspot.com/
- Ranking de candidatos más valiosos para Costa Rica según criterios de bienestar 12 de enero de 2026 — Feliz y Saludable👉 https://felizysaludable.blogspot.com/
- Refinerías, poder y geopolítica: el futuro energético de Costa Rica — 8 de enero de 2026, Feliz y Saludable👉 https://felizysaludable.blogspot.com/
Soy Rafael Vilagut, costarricense, venezolano y español analista y estratega, con trayectoria en energía, finanzas y project management desde 1983. ¿Estás suscrito/a? ¿Cuál es el modelo de desarrollo que preferís para Costa Rica de cara al 2030?
San José, Costa Rica, 17 de enero de 2026.
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