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martes, 20 de enero de 2026

馃搳 El peligro de votar sin confrontaci贸n de ideas: ¿Debate o silencio? El populismo costarricense ¡Cuidado!

 


La elecci贸n que definir谩 los pr贸ximos 25 a帽os: ¿debate o silencio?

La candidata que no asiste a los debates y el riesgo de decidir sin confrontaci贸n de ideas

Costa Rica enfrenta una elecci贸n que marcar谩 los pr贸ximos 25 a帽os de su democracia. En este nuevo episodio de Finanzas Felices analizamos, con rigor y sin pasiones, qu茅 implica que una candidata con opciones reales evite los debates p煤blicos: menos confrontaci贸n de ideas, menor rendici贸n de cuentas y mayores riesgos para el Estado de derecho y el bienestar social. La democracia plena no se limita a votar; exige deliberar, preguntar y comparar. Elegir en silencio puede salir muy caro.

Costa Rica no es un pa铆s cualquiera en el contexto latinoamericano. Junto con Uruguay, forma parte del reducido grupo de democracias plenas del continente, con una tradici贸n institucional basada en el di谩logo, la deliberaci贸n p煤blica y la construcci贸n gradual del Estado de bienestar. Precisamente por eso, las se帽ales que se emiten en una campa帽a presidencial importan, incluso —y sobre todo— aquellas que algunos intentan minimizar como simples “estrategias electorales”.

Una de esas se帽ales es la decisi贸n consciente de una candidata presidencial de no asistir a la mayor铆a de los debates p煤blicos. No es un detalle menor. Es un s铆ntoma pol铆tico que merece an谩lisis serio, sin pasiones, pero con claridad.


1. Debatir no es un favor: es una obligaci贸n democr谩tica

En una democracia madura, los debates no son espect谩culos medi谩ticos ni rituales opcionales. Son mecanismos esenciales de rendici贸n de cuentas, donde los aspirantes al poder deben:

  • Exponer sus propuestas econ贸micas, sociales e institucionales.

  • Defender su visi贸n de pa铆s frente a argumentos contrarios.

  • Aclarar posiciones sobre temas sensibles como el Estado de derecho, la independencia judicial, la pol铆tica fiscal y el futuro del bienestar social.

Cuando una candidatura con opciones reales de poder evita sistem谩ticamente estos espacios, se rompe un principio b谩sico: el derecho del ciudadano a comparar, cuestionar y decidir con informaci贸n completa.


2. El silencio estrat茅gico y sus implicaciones

Los equipos de campa帽a suelen justificar la ausencia en debates apelando a la “cercan铆a con la gente” o al “contacto territorial”. Pero esta explicaci贸n es incompleta y, en el fondo, enga帽osa.

El contacto directo no sustituye el debate p煤blico.
Las giras no reemplazan la confrontaci贸n de ideas.
Los discursos controlados no equivalen al escrutinio cr铆tico.

Evitar debates reduce la transparencia, limita el contraste de propuestas y protege al candidato del cuestionamiento t茅cnico, especialmente en temas complejos como:

  • sostenibilidad fiscal,

  • reformas al sistema de pensiones,

  • independencia del Poder Judicial,

  • l铆mites al poder Ejecutivo,

  • eventuales cambios constitucionales.


3. Democracia plena no es solo votar

Uno de los errores m谩s peligrosos en Am茅rica Latina ha sido reducir la democracia al acto electoral, olvidando que esta tambi茅n se compone de procesos, normas, contrapesos y cultura pol铆tica.

La democracia costarricense se ha sostenido durante d茅cadas porque ha entendido que:

votar sin deliberar es elegir a ciegas.

Los debates permiten detectar incoherencias, improvisaciones, vac铆os program谩ticos y, en ocasiones, tendencias autoritarias disfrazadas de eficiencia o “mano dura”. Cuando estos espacios desaparecen, el votante pierde una herramienta clave de defensa democr谩tica.


4. El precedente latinoamericano que no se puede ignorar

La historia reciente de la regi贸n ofrece ejemplos claros. En Venezuela, en 1998, una mayor铆a tom贸 una decisi贸n electoral que parec铆a una ruptura con el pasado, pero sin suficiente contraste cr铆tico ni institucional. El precio fue alt铆simo: destrucci贸n del Estado de derecho, colapso econ贸mico y fractura social.

Costa Rica no es Venezuela.
Pero ning煤n pa铆s est谩 vacunado contra el deterioro democr谩tico si normaliza el debilitamiento de los espacios de deliberaci贸n y control ciudadano.

El populismo moderno no siempre grita; a veces guarda silencio, evita preguntas inc贸modas y avanza sin contrapesos.


5. ¿Continuismo sin escrutinio? El verdadero riesgo

La pregunta de fondo no es solo qui茅n gana una elecci贸n, sino c贸mo gobierna y con qu茅 l铆mites.
Un liderazgo que evita debates durante la campa帽a puede, una vez en el poder:

  • minimizar la cr铆tica institucional,

  • presionar al sistema judicial,

  • gobernar por narrativa y no por argumentos,

  • justificar decisiones sin di谩logo ni consenso.

Para un pa铆s que ha construido su bienestar sobre la base del equilibrio institucional, ese es un riesgo que no puede ignorarse.


Conclusi贸n: una decisi贸n que va m谩s all谩 de un nombre

Las elecciones que se avecinan no son una m谩s. Definir谩n el rumbo econ贸mico, social e institucional de Costa Rica durante los pr贸ximos 25 a帽os.

No se trata de atacar personas, sino de evaluar conductas pol铆ticas.
No se trata de ideolog铆as, sino de calidad democr谩tica.
No se trata de miedo, sino de responsabilidad hist贸rica.

Elegir sin debate es elegir sin defensa.


馃搳 El peligro de votar sin confrontaci贸n de ideas: ¿debate o silencio?

Desde Finanzas Felices invitamos a cada costarricense a hacerse una pregunta sencilla pero fundamental:

¿Queremos un pa铆s donde el poder se someta al debate, o uno donde el silencio se normalice?

La democracia no se hereda: se cuida, se exige y se fortalece.
Y todo empieza por no renunciar al derecho a preguntar.

San Jos茅 de Costa Rica martes 20 de enero de 2026, rafaelvilagut@gmail.com  

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